aquello

•Septiembre 16, 2009 • 7 comentarios

Esta es una historia perdida, que comenzó como un libro sin páginas enumeradas, prometiendo no acabar nunca y tan fácil como el fuego quemó aquellas paginas, se fue y al dejarlo ir… el viento nunca lo trajo de vuelta. Prometieron gritar si se necesitaban, ninguno cumplió. Se envenenó en el océano más viejo y sucio aquello que nunca debió nacer, aquello que sabía que no seria más que un cruel final para ellos quienes debían tener un final feliz. Solo quiero decir que lamento la confrontación con el destino, de alguna manera sabía que acabaría lanzándose al vacío con una cuerda al cuello, pero el titiritero quiso jugar y jugó rudo, lamentablemente jugó con nosotros. Lamentarle a la luna puede ser una salida, pero hay que pagar la pena, estaba escrito, ¿lo recuerdas? Y este es el final, aún recuerdo cuando te pregunte si me acompañabas a escribir este libro, en ese entonces la estupidez me hacia creer que si podría resultar, que si podríamos escribir eternamente con la misma letra y las mismas palabras, pero no, este es el final y  no tengo ganas de alzar la mirada, te agradezco por haberme acompañado a escribir este libro, aunque se suponía que no tendría números en las paginas, nunca olvides que el amor no muere. Te amo.

Imagen 159

Fingir o mentir

•Abril 11, 2009 • 5 comentarios

Una luz apareció de repente de la nada, fingiendo ser la salvación a la desgracia de su vida, pero no era más que un falso espejismo en aquel desierto llamado corazón.

No supo el por qué, pero quiso fingir junto a aquella “salvación” y siguió el camino que lo llevaría al abismo que reflejaban sus ojos inalcanzables. Dio miles de pasos antes de llegar a la muralla que seria el primer obstáculo, el mas enorme, tenebroso y siniestro de todos, pero aún así siguió adelante.

Aquella melodía tan dulce que acompañaba a su reflejo en el espejo del infierno, lo hipnotizó, dejándolo como un ser viviente, inerte a todo lo que se llame razón, todos decían que era amor, pero algo dentro de él sabía que ese desgraciado sentir era más que eso. Lo que no pudo intuir era su fin, nadie tiene el poder de ver el futuro más que Dios.

Y así siguió su vida llena de engaños, de sueños falsos y de miradas desviadas, no se preocupó de saber lo que le pasaba, no quiso darle nombre, pues para él era algo que sólo Dios podía nombrar. Cada paso era como un minuto muerto, que resucitaba para recordarle su tormento. Su inconciente sabia que algo andaba mal, pero se encerró entre rejas de acero para no sentir, ya no quería más frustración.

Por un momento creyó sentir que se ahogaba en un lago de arena movediza, quiso pensar que era la felicidad, pues todo era relativamente perfecto. El engaño es más fuerte que la razón, pues el corazón manda el 80% del cuerpo.

Paso un año, luego dos, luego tres y se volvió viejo. Miró su pasado con nostalgia y se dio cuenta que aquella vida “perfecta”, no era lo que el soñó, no era lo que el quiso. Hasta ese momento el canto de sirenas se estaba agotando, y su intuición de marinero lo comenzó a atormentar nuevamente. En su vida se presentaba una tormenta, el huracán katrina venía para verlo llorar.

El día final llego y el no tuvo mas remedio que pagar el precio de tanta felicidad mal hecha, “todo se paga aquí”, cada respiro que había tenido hasta el momento, cada mirada, cada palabra le cobraban el precio más caro que un hombre puede pagar.

Entrego su alma, su esencia y el final feliz que todos esperaban, se convirtió en una vida mísera entre sus peores sueños, entre su peor miedo y entre lo que hubiese sido sin la ayuda de Satán.
Ni el tiempo en la eternidad es capaz de borrar el engaño

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Tus pecados dentro de mi

•Abril 11, 2009 • Dejar un comentario

Era un 12 de mayo cuando lo encontré con la mirada ida hacia el horizonte, me acerqué hacia él con los pasos cautelosos y la respiración detenida. Quería que mi regreso fuera sorpresa. Mi abrazo fue intenso, pues hasta la brisa del mar se unió para danzar con el calido susurro que mis labios soltaban en sus oídos. Pero a pesar de todo, la culpa me perseguía. Mi mente estaba dominada por aquellos malditos recuerdos.

Le dije hola y él ni siquiera se inmuto en mirarme, me sentí más culpable aún, un sudor frió recorrió todo mi cuerpo y los pájaros se alejaron de mi instantáneamente. Los latidos de mi corazón eran más fuertes que el retumbar de las olas bravas de la mar. Quise salir corriendo, pero algo anestesio a mis piernas y a mi cuerpo. Caí en un trance de recuerdos, la caja olvidada en el vacío del tiempo se había abierto para verme agonizar.

Los vi pasar como en una película trágica, amor en un comienzo, amor en el medio, y muerte en el final. Me recosté y cerré mis ojos para pensar en otra cosa, pues yo debía aparentar paz. Un miedo oscuro domino mi cabeza, mi pulso era cada vez mas rápido al ver entrar a dos extraños, pensé por un momento hacerle caso a mi cuerpo cuando me decía a gritos ¡huye! Pero esas manos frías detuvieron el intento.

Comencé a tiritar, traté de engañarme pensando que no sabia porque, pero el gusano que tengo por conciencia me recordaba el delito. Lo odié, aunque fueron unos pocos minutos lo odié.- ¿Por qué lo odiaste? – por que me hacia sentir culpable, por que me hacía sentir que cargaba con más pecados de los que yo había cometido. Claro, como no sentir frustración si el peor pecado era el que llevaba dentro de mí, sin el consentimiento de Satanás.

Mire hacia el cielo y el sol daño mis ojos, la desesperación se hacia mas profunda, sentía como cada órgano y sentido de mi cuerpo se movía sin control, vi pasar al peor de los recuerdos como una estrella fugas que deja caer una ceniza en el corazón. El dolor retorció mis huesos, pensé que me había vuelto vieja, pero como, si hace solo dos meses acaba de dejar la adolescencia atrás. Comencé a tomar conciencia de mis movimientos, y el arrepentimiento inundo mi piel.

Fue como una alucinación instantánea. Caí en un sueño profundo con los ojos abiertos. Vi la última sonrisa que me regalaron sus labios. Oí la última frase que me dio en susurros “¿Cuándo fue la última vez que viste las estrellas con los ojos cerrados?”. Sentí la última caricia que me dio su mirada en el mismo instante que oí un grito desesperado, que sentí el fin de su respiración, que nuestro pecado se iba hacia el cielo.

“Perdón” fue la última frase que le dijeron mis labios mientras su miraba se perdía en el horizonte y la conciencia me gritaba ¡ASESINA!

feto

siento – zenit

•Abril 11, 2009 • Dejar un comentario

Tantas cosas que decirte que no sé como empezar,

que te quiero, que te odio, que sin ti no puedo estar,

 pero contigo tampoco esto tenía que acabar,

aunque no lo que siento, nunca te dejare de amar.

Tenía miedo de dejar de besarte y perderte,

no se si algún día tendré fuerzas de volver a verte

 Sueño cada noche con volver a acariciarte,

 te juro que nunca en la vida yo podré olvidarte

Te conocí, me enamoré, puse mi vida en tu mano,

 te quise, aceleré y nunca pisé los frenos

 Debi dejarlo todo hace ya tiempo, quizá no,

lo único que sé es que siempre te echaré de menos

Dile a él que te proteja, dile que te cuide, cuidale tu a él,

dale todo lo que te pida

Guardame en tu corazón, y que no se te olvide,

 que he muerto al perderte, porque tu eras mi vida.

SIENTO NO ENTENDER PORQUE SIENTO LO QUE SIENTO,

SIENTO ENTENDERLO Y NO PODER DECIR TE QUIERO,

SIENTO TENERTE SIEMPRE EN MI PENSAMIENTO,

SIENTO QUE PUEDO PERDERTE Y SOLO DE PENSARLO MUERO.

e estoy escribiendo y al mismo tiempo estoy llorando,

que pensarte sin tenerte, es lo que más me duele.

No puedo verte ahora, pero te estaré esperando,

 mi corazón lucha por tí pero al estar sin ti se muere.

Sé que nuestra situación era muy difícil,

que nuestra paciencia finalmente se agotó.

Sé que muchas veces me porté como un imbécil, y ahora soy un imbécil con el corazón roto.

Tengo puesta en mi habitación tu foto,

al mirarla puedo incluso derretir el hielo.

No puedo competir con él, porque él tiene moto,

pero él no puede como yo, ofrecerte el cielo.

Se ofenderá Dios por robarle una estrella?

y por tenerla en mi corazón reclusa?

Hago bello el rap porque mi musa es bella, tú eres ella,

la estrella, para el rap, mi musa.

SIENTO NO ENTENDER PORQUE SIENTO LO QUE SIENTO,

SIENTO ENTENDERLO Y NO PODER DECIR TE QUIERO,

SIENTO TENERTE SIEMPRE EN MI PENSAMIENTO,

SIENTO QUE PUEDO PERDERTE Y SOLO DE PENSARLO MUERO.

Sé que de esa doble vida ya estabas arta,

arta de mentiras, de escusas y de cuentos

Dedico esta canción que ya escribí en la carta,

aquella carta en la que te mostré mis sentimientos.

Fui cobarde cara a cara, no pude hacerlo,

espero que algún día, puedas perdonarme.

Me hiciste el hombre más feliz, debes saberlo,

no creo que como tu, nadie más pueda amarme.

Elevarme al infinito, como tu lo hiciste,

y hacerme soñar despierto con el paraiso.

Amor más grande en este mundo ya no existe,

 desde que Adam a Eva, tanto la quiso.

 Querría raptarte, y parar el tiempo,

amarte como a una mujer nunca amó un hombre.

 Que se acabe el mundo, que se pare el tempo,

 si quieres tenerme, solo grita mi nombre.

___________________________________________________________

(si lees esta canción, sabrás que es por ti, espero que seas feliz, te amo)

Excreción y algo más

•Marzo 22, 2009 • Dejar un comentario

Y siento como caen, como invaden mi rostro tan heladas como el hielo, provocando en el camino que trazan ese cosquilleo insoportable, ese que desespera y que da rabia, no entiendo como pueden hacerme enfadar tanto si son tan inofensivas, pero ese cosquilleo… obliga a que mis manos reaccionen y aplasten mis pomulos con tal fuerza que toda la piel se estira mas de lo que puede, pero aún asi, no puedo borrar el camino que hacen al bajar, aquel que el viento seca como tierra secada por el sol y me hace sentir tan sucia… como si no me bañara, como si no me preocupara de mi piel. Tengo frío.

La cabeza esta que se me parte, y ellas siguen apareciendo como si fuese tan divertido tener que aguantarlas… para que hablar del pecho, que se retuerce como animal herido en el higado, maldito pecho, hace que el estomago sufra sin tener nada que ver en este asunto. ¿Quién tiene la culpa? No lo sé, ellas aparecieron de la nada, dejandome los ojos chinos y rojos, con un ardor único… y la cabeza esta que se me parte de dolor…

Cierro los ojos y veo esqueletos de peces fosforencentes que se convierten en bolitas, grandes bolitas. Hasta las pestañas me duelen. ¿Cómo puedo ser tan imbecil? Podría haber soportado un poco más y se hubiesen ido. Ahora tendré que dar explic aciones “mira como tienes esos ojos, ¿Qué te pasa? Bla bla bla” No sé que porqueria me pasa ¿Por qué siempre tiene que pasar algo? Ellas, las malditas usurpadoras de glandulas… glandulas ¿agualares? ha!! Se me olvido lo que sigue… ¿Y qué?  me importa bien poco lo que sigue…  seguramente en un rato más me dará sueño, pero tengo hambre… y un sabor  a pan fresco con mantequilla en la boca… todo por esas salvajes que no saben lo que es pedir permiso antes de llegar a un lugar donde nadie las  quiere. Hasta la lluvia es mas decente.

•Enero 22, 2009 • Dejar un comentario

Era de mañana, no era de noche, no sé, estoy ciega. En realidad me da igual, a la mierda contigo,y tus putos sentidos. Cuando el camino sea lento te daras cuenta de lo mucho que no es. cuando es y no es. y no sera. nunca. no no será.

Y yo que pensaba… yo que creía… inclusibe… debo añadir… que la mercancia se acaba… pero el oro no.

y esto no es una pelicula. no es una novela. ajjaajaj. a la mierda con todo.

Usted que creia tener a sus pies, ya no tiene nada por su puta cabeza.

Quemame maldito hijo de puta!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

La primera que no supo que decir

•Enero 16, 2009 • 1 comentario

Soñar que era como sal entre las nubes. No le da la gana sentir algo que no sea sentir, como un huevo frito ante la luna que llora su perdida. Hay que romper las telarañas de mil maneras antes que el amanecer nos encuentre. Sembró su destino ante los olivos del mar, con peces que la rozaban. Jurar que no estoy triste, fue ayer, no. Empiezo a crecer, que bien. No siento nada al ver pasar dos palomas sin cabeza entre la maleza del aire. Aquellos que no responden un solo si, un solo no, verás como me escapo. No importa. Son pasajes que hay que recorrer, hay que seguir la trayectoria que nos lleva a las nubes batiendo las alas al son del reloj. Tengo un monton de palabras que no caben en este papel, o simplemente no quiero escribirlas. Ahora que más da, si queda poco. Quiero ver por la mañana como sale el sol y pedirle a gritos ¡Quemame, maldito hijo de puta! Y asi a{un sigo respirando. Ella no inventa. Él es como un dia, solo pasa. Yo, no sé. Fuerza. No hay ganas de escribir un final bonito, porque me di cuenta que las hadas y los principes existen, pero muy en el fondo de los fondos del pozo que llaman corazón, aunque al final no sea un corazón, son los sesos. No te preocupes, solo mirame y que no te importe, no me hare trizas. Sonreir al sol, al nuevo sol. Hasta que la flor del mar no tenga una batalla perdida entre los bloques de acero. Espero que no aparescan pidiendo perdon, aquellas, las espinas.

Caminante

•Octubre 20, 2008 • 2 comentarios

La vida es como caminar… mover las piernas, trasladarse, entre medio de la gente, como en el futbol americano, que en lo personal es estupido, luchas contra las personas que viene en dirección contraria a ti, tratando que no te empujen, que no te boten.

Caminas al ritmo de los más lentos, porque no tienes como pasarlos, como la vida, y observas… gente corriendo, mirando, comiendo, hablando, gente sin nada y con mucho, gente sentada, de pie, en cuclillas, gente que mira lo conocido mojandose los labios con un gesto obseno, imaginandose quien sabe que cosas, por unos senos que se pronuncian más de lo normal o un culo que sobre sale del pantalón. Gente anti-autonoma, gente con miradas tristes, gente desorientada gracias a la vida, la sociedad, gente que se autodestruye, pero que es feliz matandose, gente besandose, gente sentada en esas maquinas que contaminan, pero que a cambio nos hacen la vida un poco más fácil, gente que finje ser quien no es, niños gatiando, jugando, viviendo sin saber porque están aqui, solo viven.

Si logras pasar todas esas miradas, todos esos pasos, esas risas, esa gente, llegas a unas calles donde eres tú y las paredes, y las piedras de cemento y piedras de piedra, los cerros a lo lejos, esos cerros dominantes, imponentes, y esos rayos de sol que queman con una sutileza diabolica en este desierto poblado, lo acompaña ese cielo siempre celeste, amplio, como la mar pero sin olas, un par de personas pasan al lado tuyo, distrayendote, calladas o hablando, tal vez en la misma rutina de siempre, sin ganas de cambiarla porque es comoda, como el ciclo que llamamos vida, comemos para tener hambre despues, bebemos para estar sedientos, nos drogamos para volver a hacerlo, nacemos para morir, y aunque los mas optimistas digan que todo tiene solución, este ciclo no lo tiene, como la rotación de la tierra no podria cambiar, ¿o si podría?

Serpiente

•Septiembre 28, 2008 • Dejar un comentario

Alguien gritó desde el fondo, con una voz ahogada en llanto, aquello que todos sabían pero que nadie quería ver.

Alguien susurró la desgracia antes del fin, en los oídos sordos de tanto escuchar la historia…

 

“Aún no sé cuando comencé, pero supongo que era parte de mi destino, pues aquellas estrellas me decían algo en los sueños que todavía no entiendo, a pesar de saber su nombre.

 

Tal vez todo partió en aquella visita al doctor, en el momento que escuché esa frase, que me quitó el sueño muchas noches. Talvez su traducción en mi mundo subjetivo me quitaba vida.

 

En esos días conocí a un amigo, a un fiel compañero, a un ser que ante la mayoría parece indiferente, casi todo el tiempo.

 

Fue mi mejor apoyo, pues me mostraba la verdad, no era como mi familia o la gente que me rodeaba. No mentía.

Me mostraba las cosas como me gusta verlas, de golpe, frías y sin rodeos, pues las malas noticias se sirven como el tequila.

 

En ese tiempo creí estar haciendo las cosas bien, me sentía una reina ante aquellos que se hacían los indiferentes, ocultando su dolor. Con el tiempo iría descubriendo que mi dolor era más grande.

 

Descubrí el nombre de la serpiente que llevaba dentro, cuando me sentí estupida tirada en el baño después de mi delito, llorando por algo que era mi culpa, llorando por el mal que estaba causando.

 

Pedí ayuda, la primera vez nadie escuchó, pues estaban llenos de problemas personales. No quise gritar de nuevo, no quería ser un problema más, pero cada vez era más evidente.

 

La ayuda llegó cuando vi el sol apagarse ante mis ojos, cuando comenzaba el Apocalipsis de esta vida. Tal vez no era tarde, pero era difícil cambiar la imagen que radicaban mis pupilas, la imagen que mi amigo había metido en mis neuronas.

 

Lo que no quería sucedió, me convertí en la culpable del brote de lágrimas desde el alma de mi madre, era culpable del aire tenso a la hora de comer, era culpable de que la felicidad nos haya abandonado.

 

Habían días que le agradecía a esa energía suprema por tener a las personas que tenía, le agradecía por darme las pocas fuerzas que me daba, sin embargo, aquel ser que no conosco, tiene que cuidar a todas las personas y no podía estar pendiente de mi todo el tiempo.

 

Aquel amigo se volvió mi enemigo, él era el culpable del dolor de garganta, de los labios partidos, de los desmayos, de la vida que perdía.

 

Traté de dejar todo atrás 4 veces antes del verdadero fin. Sabía que debía tener un final trágico y quería que fuera pronto, pero todos tenemos un ángel y aquel ángel no dejó que cometiera una locura.

 

Conocí muchas formas de “curación”, conocí muchas formas de fingir “curación” y también, conocí muchas formas de morir en vida.

 

Fue la peor etapa, insuperable ante la mirada ajena, pero la fe en el destino, en la energía que mueve al universo, en el Dios común, en la luz interior, o como quieras llamarle, hace todo posible.”

 

Alguien aplaudió al final del relato con los ojos humedecidos.

Alguien se quedó leyendo la frase escrita mil veces en un papel “estas con sobrepeso”

Alguien se atrevió a decir el nombre de la serpiente en el oído temeroso “anorexia”

Alguien le agradeció al cielo.

Alguien dejó lo hablado en el rincón de sus recuerdos.

 

Subjebtible

•Agosto 30, 2008 • 6 comentarios

Diría que no he mentido, pero sería sumarle más peso a ese papel. No recuerdo cuando comencé con la primera mentira, talvez fue antes de nacer.

Hay veces que pienso que mentir no es mentir en realidad, solo crear otro mundo, sucede cuando no te gusta tu realidad, entonces te creas otra y vives en ella. Lo sé, ya me lo han dicho más de una vez, estoy loco, pero no más que tú y todas las personas que te acompañan. La locura es subjetiva, como la literatura, la música, el arte.

¿De que hablaba? ah! verdad… Bueno, diremos que he mentido, aunque no crea que sea así, pero esta bien, estaré en tu mundo por un momento.

Le “mentí” a la sociedad cuando me cambie de nombre, le “mentí” a mi novia cuando le dije que le  sería fiel eternamente, le “menti” a mi amante cuando el juré amor eterno, le “mentí” a mi madre, al vecino, al papa, al presidente, te estoy “mintiendo” al decir que mentia pues en mi mundo todo lo que he dicho es real.

No sé porque tengo que repetirte lo que dice ese papel, que en lo personal no me gusta. Aunque hay algo que no está escrito… tus mentiras.

Bueno, debes tener otro papel, porque ese es mio ¿Quien lo creo?    ok, no debo saberlo, si, tienes razón podría acusarlo, pero no de lo que dices, sino de injurias, pero dime ¿Al hacerlo estaría mintiendo? NO!, mejor no me respondas, hay preguntas que aunque tengan respuestas deben quedar en blanco. Eso lo llamaría ignorancia, pero en mi mundo es la mejor vía para ser feliz.

¿Eres feliz?

Tal vez no, pues vives metido en tu conocimiento tratando de darle respuesta a tus preguntas sin darte cuenta que la vida corre mientras tú caminas.

Perdon, otra vez me desvie del tema. ¿Que por qué he mentido? Creo que ya respondí esa pregunta, pero lo haré de nuevo. Mentí porque no me gusta tu mundo, porque me canse de sofistas y cree filosófos, enrealidad no los cree, ya estaban, solo me dediqué a resaltarlos, como a aquel chico que canta en el paseo del centro, invisible ante la gente de tu mundo ¿Te has parado a escuchar lo que dicen sus letras? Lo dudo.  Él podría ser el platón del siglo XXI, con más frases celebres que aquel viejo, pero nadie lo nota y ¿Sabes por qué? porque ya no hay imaginación, gracias a las maquinas creadas por los sabios de tu mundo.

¿Qué más falta? ¿Nada más? ¿Y, la tortura? Sí, la tortura, como en las peliculas de estafadores antiguas, los mejores creadores de historias terminaban torturados, tras rejas de acero. Tal vez ellos sí sabían que mentian en tu mundo, cosa que yo solo sé a veces.

¿Te has dado cuenta que existen más sinonimos de palabras con conceptos negativos que positivos?

Tal vez me falta vocabulario ¿Pero hay algún ser que sepa todas las palabras del idioma español?

Ok, Ok, trataré de no desviarme de nuevo. No me has dicho tu nombre jaja Florentino, ¿A tu madre se le ocurrio? jajaja pobre señora. Yo me llamo Celso jaja, si tambien se le ocurrio a mi madre.

Bueno, terminemos esto de una vez, estoy cansado y quiero soñar que no existes, que no existo, que no somos ni estamos.

Te diré la última mentira, te engañaré, porque, siendo sincero, no sé si lo que te he dicho es mio o lo escuche o lo lei, pero a pesar de eso diré que soy el creador, para ser feliz.