Masoquismo

Un camino pedregoso, con un letrero diciendo “cielo”, igual como aquel ángel lo había dicho.

Solo quería llegar a la luna y creía tener lo necesario para hacerlo. Dos pies, un alma invisible, que no pesaba, una mochila llena de mentiras inocentes de lo que se les acusaba, dos ojos sin fondo, faciles de transportar, pero no faciles de resistir, y mil pensamientos que lo hacían dudar sin cambiar de idea.

Se tropezaba cada ves que daba un paso, caía con los ojos llenos de arena en la quebrada, pero los hilos con los que el titiritero lo sostenía no dejaban que se dañara con muerte, solo con pequeñas heridas, que si las contamos, lleva podrido más de la mitad del cuerpo.

No le hacia falta un disfraz, solo fingía fingir.

Un día vio la luz, pero acostumbrado al azul oscuro de la noche, al resplandor de la luna, mando a cagar al sol a otro lado.

Era una flor marchita, acompañada de piedras pesimistas, sorda, ciega, pero con una ilusión: llegar a la luna para saltar y comenzar todo denuevo.

~ por fragilocura en Abril 11, 2008.

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